EL HIPNOTIZADOR

hipnosis2

Por el amplio sendero que conducía a la casa, desfilaban todo tipo de personas; unas, absolutamente convencidas de la veracidad del hipnotismo; otras, dispuestas a demostrar y demostrase, la inutilidad de algo que consideraban seudocientífico.
Lo cierto era, que entre unos y otros, conformaban un abigarrado tumulto de visitantes amontonados a como diera lugar en improvisados bancos situados bajo la fronda de seculares árboles.
Dentro del recinto, austero y espacioso, un hombre de mediana edad y cabellos encanecidos hacia pasar a los interesados y los acomodaba en un sofá de apariencia antigua junto al cual se ubicaba en un butacón de alto espaldar. Luego de instarlos a la relajación total y después de unas cuantas palabras dichas con serenidad y cadencia casi musical, los visitantes parecían entrar en un sutil letargo y contestaban una tras otras las preguntas más íntimas y personales que alguien pueda imaginar, siempre acorde al propio listado que cada cual entregaba al hipnotizador antes de la sesión.
El hombre se había especializado en hacer recordar, rescatando desde el subconsciente, las cosas o detalles mínimos que alguna vez se vivieron y que la mente borró o escondió como un recurso para mantener en orden el cerebro. De allí brotaban las combinaciones de viejas cajas de seguridad; el nombre de alguien que una vez significó mucho; el número telefónico del amigo lejano que lo dejó anotado un día en la libreta perdida y así por el estilo otras y otras historias empolvadas que el experto iba anotando en un blog y que luego, al chasquear los dedos y traer de regreso a los dormidos, les entregaba completando el trabajo por el cual recibía una remuneración acorde al nivel de detalles alcanzado en la “investigación”.
El último visitante de una de aquellas jornadas había permanecido casi inmóvil y pensativo por horas enteras, dejando que unos tras otros, los que llegaban completaran su objetivo, como si no tuviese el más mínimo apuro por adentrase en los misterios del trance hipnotizador y como si nadie notara su existencia. Por fin, al verse solo se levantó con lento andar y se fue hasta el sofá; extrajo pausadamente una pequeña hoja del bolsillo de su camisa y la extendió con mano temblorosa al hipnotizador.
Allí estaba su solicitud. El otro comenzó a leer con cierto desgano, pero en la medida que avanzó en su contenido, su cara se transformó; sus orejas se encendieron a fuerza de la carga emotiva; la saliva escaseó dentro de su boca; el pulso alcanzó un ritmo violento y en el fondo de sus ojos desmesuradamente abiertos se reflejó una interrogante estremecedora ¿Por favor dígame quién me mató?

Anuncios

Publicado el 11/02/2015 en Narrativa. Añade a favoritos el enlace permanente. Deja un comentario.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

HORIZONTE EN DISPUTA

Elías Jaua Milano

El joven cubano

Un blog de la vanguardia juvenil cubana

Solidaridad Latinoamericana

"Con los pobres de la tierra quiero yo mi suerte echar"

Casi Cayéndose

entre la cama y el reloj el hombre, como si todo cuanto le importara fuera precisamente, la cama y el reloj...

abailareltrompo

Con la cabulla bien puesta

PROVERBIA

"Crítica Social, Lírica y Narrativa"

Conspirando en Cuba

Para construir revoluciones dentro de mi Revolución

La letra al revés

Bits de información y emoción, de la realidad a la literatura de ficción

Lente de Aumento

...para mirar Cuba por dentro.

la koladita

Just another WordPress.com site

Un pedacito de Mar

un espacio para echar a navegar ideas...

El blog de La Polilla Cubana

Un blog para amigos de Cuba

Ahora desde Holguín

noticias sobre el oriente cubano

La esquina de Lilith

Un espacio personal, cubano, mío..., y al que no le guste, que siga leyendo.

Desde Cuba te cuento

Un blog para exponer mis ideas…ser cubana es un reto que vivo a diario

Ventana Cubana

Pequeño espacio en la gran trinchera donde se defiende la Revolución:hija de la cultura y de las ideas

A %d blogueros les gusta esto: